History and Internal Medicine

Wiessbaden (Germany): 1st Congress of Internal Medicine (1882) and 17th European Congress of Internal Medicine (2018). Professor Roberto Cataldi Amatriain and his resident doctor Franco Amaro in the congress. Two generations and one speciality.

Internal  Medicine. Logbook. Francisco Medrano González M.D. (Albacete, Spain)

A note for the History of the Internal Medicine: not in Germany neither Strumpell

The author says that the term “internal medicine” began to be  in use at the beginning of the 18th century (not at the end of the 19th century) in France, Spain, Italy, Portugal and Germany.

(Original article in Spanish)

Desde que Bloomfield publicara Origin of the term “Internal Medicine”, JAMA, 1959, se han repetido comentarios parecidos por distintos autores anglosajones (Bean, N Eng J Med, 1982Goldman, Am J Med, 2001), españoles (Rico, An Med Interna, 2004), hispanoamericanos (Reyes, Revista Médica de Chile, 2006Murillo, Med Int Mex, 2009) y otros (Echenberg, Rev Med Suisse, 2007). Todos ellos han responsabilizado a la medicina alemana de finales del siglo XIX, y en concreto a Adolf von Strumpell, la creación, como cuerpo de conocimiento, del término Medicina Interna. Así está recogido también en la Wikipedia tanto en su versión en inglés como en castellano y en algunos blogs.

Esta opinión, ampliamente extendida, no se ajusta a la realidad. El término Medicina Interna no comenzó a utilizarse en los países anglosajones a finales del siglo XIX, sino en toda Europa y especialmente en los países mediterráneos, Francia, España, Italia y Portugal, junto con Alemania, desde principios del siglo XVIII. Así, existen citas en 1719 (Historiae Medicinae universalis), 1737 (Lettres sur les disputes que se son elevées antre les medicins et les chirurgiens), 1771 (Discurso que para la renovación de los estudios dixo en el Real Colegio de Cirugía de Cádiz D. Domingo de Castillejos) y muchas otras de ese siglo también de autores italianos y portugueses-

Afortunadamente, algunos autores han introducido algunos elementos diferentes en esta historia, como Rodríguez-Erdman, Arch Intern Med, 1983, que amplía la responsabilidad a autores franceses, y Federspil, Ann Ital Med Int, 1994, que amplía el período de tiempo a todo el siglo XIX, y no solo a su último cuarto.

Tampoco se utilizó por primera vez el término Medicina Interna en el I Congreso de Medicina Interna de Wiesbaden (1882), aunque sí es posible que fuera el primer congreso que se realizó, como tal, sobre la materia.

El tratado de Medicina Interna de Strumpell (1874) no fue el primero.  De hecho, está más considerado y reconocido como neurólogo que como internista.

Previamente se editaron muchos otros a lo largo del siglo XIX, entre los que destacan los siguientes:

– De la Medicine Interne appliqué aux maladies chirurgicale, M. Cartier, Lyon, 1807
– 
Cours de Pathologie Interne, G. Andral, Paris, 1836, traducido al castellano en 1842.

– Tratado completo de Patología Interna, Redactores de la Biblioteca de Medicina y Cirugía, Madrid, 1844.
– 
Resumen general de patología interna y de terapéutica aplicadas, F.L.I.Valleix, 1845.
– Tratado elemental y practico de patología interna, A. Grisolle, 1846.
– Tratado elemental de patología general y semiología: introducción a la patología interna, A. Hardy y T. Behier, 1846.
– Cours théorique et clinique de pathologie interne et de thérapie médicale, E. Gintrac, 1853.
– Tratado elemental de Medicina Interna, Monneret, 1868.
– Traité de Pathologie Interne, S. Jaccoud, Paris 1869.
– Traité de Pathologie Interne et the Therapeutique, Felix von Niemeyer, Paris, 1869

Muchos médicos norteamericanos de finales del siglo XIX y principios del XX, estuvieron influidos por la medicina germánica. Es posible que este hecho haya influido a la hora de interpretar la Historia de nuestra especialidad. El otro factor que sin duda ha contribuido a este error es que las obras no consultadas, como las reseñadas, están escritas en latín y en lenguas romances, que no son habitualmente consultadas en el mundo anglosajón.

Si queremos poner un lugar al inicio de la utilización del término Medicina Interna, debemos escoger la Europa, sobre todo mediterránea, y especialmente Francia, que se expresaba en latín y lenguas romances. Si le queremos poner un tiempo, debemos elegir el siglo XVIII, y, especialmente durante la primera mitad del siglo XIX, pues fue a lo largo de los mismos cuando se fueron fraguando los conocimientos cada vez más científicos de la medicina interna. Y, si finalmente, queremos poner un nombre propio al inicio de la Medicina Interna, desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta lo comentado anteriormente, deberíamos considerar a G. Andral, en el Paris de 1836, y, especialmente a J. Frank, en Vilna en 1837, entre otros.

Other notes from the History of Medicine

Hermann Boerhaave (1668-1738) and the clinical school of Leiden (Netherlands)

A partir de 1714 Boerhaave organizó en el Cäcilien-Hospital la enseñanza clínica al lado de la cama del enfermo. Disponía de 12 camas (6 de mujeres y 6 de hombres) e impartía clases a los alumnos dos veces por semana. Presentaba al paciente con sus síntomas, hablaba del curso de la enfermedad, el diagnóstico y el tratamiento. Éste método clínico y pedagógico es su principal aporte a la formación médica y se convirtió en un ejemplo a seguir en la enseñanza-aprendizaje de la medicina. Con Boerhaave no hay ninguna universidad europea que no cuente con alguno de sus discípulos y todas las cátedras son ocupadas por ellos. El ideario de la escuela de Leiden pasó a los Estados Unidos y tuvo como epicentro a Filadelfia. El prestigioso clínico neerlandés integra distintos métodos y tradiciones de la medicina de la época (Crónica de la Medicina de Heinz Schott, Plaza & Janes Editores S.A.).

 

The first school of Vienna

Joseph Leopold Auenbrugger (1722-1809)

Gerhard van Swieten (1700-1772), discípulo de Boerhaave fue el fundador de la “Antigua Escuela Vienesa”. Según Laín Entralgo en su Historia de la Medicina (Editorial Salvat),  Anton de Haën también discípulo de Boerhaave, que empleó la termometría sistemática, Anton Störck con sus experimentos farmacológicos y toxicológicos, Maximiliano Stoll, Joseph Leopold Auenbrugger quien inventó la percusión como método diagnóstico y Johann Peter Frank que describió la diabetes insípida y patologías de la médula espinal, fueron los grandes pilares de esta escuela. Todos ellos fueron eminentes clínicos.

 

The second school of  Vienna

Catedráticos de la medicina (1853). Segunda Escuela de Viena. Nihilismo Terapéutico.

Joseph Skoda (1805-1881)

Karl von Rokitansky, 3º de la izquierda, natural de Bohemia, a cargo de la cátedra de anatomía patológica.  Joseph Skoda, 4º a la izquierda sentado, también de Bohemia, quien perfeccionó la percusión y la auscultación como métodos de diagnóstico. La “Segunda Escuela de Viena” se caracterizó por una creciente especialización de la investigación así como por su nihilismo terapéutico ante los medicamentos y medios terapéuticos de la época.

El cirujano Franz Schuh (1804-1865), que estudió con Rokitansky y Skoda, defendió la unión de la cirugía con la medicina clínica y la anatomíapatológica.

 

 

The medicine with social and democratic mission

Rudolf Virchow (1821-1902)

Virchow, natural de Prusia, catedrático de anatomiapatológica, en su juventud fue enviado por el gobierno a la Alta Silesia que era “región del tifus”, y describe la epidemia a la vez que hace una serie de reflexiones solicitando una “completa e ilimitada democracia” a las autoridades prusianas para esa gente pobre e ignorante. Para él la medicina no solo tenía como misión tratar las enfermedades epidémicas. Él era un médico social, interesado en la política e inclinado por los revolucionarios. Sostiene que “la formación, el bienestar y la libertad son las únicas garantías para la salud duradera de un pueblo” (Crónica de la Medicina de Heinz Schott, Plaza & Janes Editores S.A.).

 

 

When medicine refused to wash hands

Ignaz Semmelweis (1818-1865)

Ignaz Semmelweis (médico obstetra húngaro), observó hacia 1840 que si se lavaba las manos antes de atender un parto era mucho menos probable que la mujer muriera de fiebre puerperal. Sus conclusiones ofendieron a los colegas que lo sometieron al boicot, al escarnio, y “continuaron asistiendo los partos sin lavarse las manos”.

Todavía Louis Pasteur no había identificado la naturaleza microbiana de las infecciones. Años después Semmelweis murió en la pobreza y profesionalmente desacreditado.

El control de las infecciones en el puerperio fue el resultado de sus observaciones y su empirismo sentó las bases del control de las infecciones mediante el lavado de manos, adelantádose a Pasteur en medio siglo, sin embargo la práctica del lavado de manos tardó mucho en ser aceptada por la comunidad médica.

 

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